jueves, 9 de agosto de 2012

martes, 7 de agosto de 2012

Simplemente una taza de café.

     Una taza de café con amigos es una de las sensaciones que mas me da satisfacción en la vida, ese clímax de confianza, promiscuidad, lealtad y compañerismo, ya que se que todo lo que hablaremos y cotilleamos quedara ahí en cada sorbo de café, en cada mirada que dice "es un gusto estar acá con ustedes" y como dijo un satirico irlandés <El café nos hace mal y es grave, pero nos hace filosóficos> es esa la reacción que tenemos cuando nos sentamos y pedimos un cappuccino, se nos viene toda la inspiración para conversar de la vida, de nosotros y de cada palabra que surgen suavemente de nuestra boca, bromeamos y debatimos de temas que nos pasan pero jamas sobre pasamos los sentimiento del otro, damos a conocer nuestro punto de vista con mucho respeto y así tomamos las opiniones de el resto. Mi pregunta es, ¿esto puede pasar con cualquiera? o solo me pasa cuando me siento con mis amigos -de toda la vida-  que pasaría si invito a un personajes "anónimo" y le digo que nos sentemos a tomar una tasa de un buen cappuccion o un cortado -dependiendo del gusto del "anónimo"-, se creara ese clímax que se desea para establecer una buena conversación donde se pueda conocer a fondo; O solo sera una conversación de esas que parecen entrevista de trabajo donde se parte preguntando el nombre completo y terminan por preguntando por su nacionalidad ¡o peor terminar preguntando por el clima!  en mi opinión creo que se puede pero no se debe, creo que esos momentos son solo para los amigos, son para esa gente que sabe como lo has pasado en tu vida y como lo has sabido llevar, esas personas que te han hecho sonreír como también te han visto llorando por malas jugadas del destino.
En algún sentido absurdo pero lógico a la vez, lo cual es confuso, el café es como los amigos, cuando un café se enfría pierde su sabor y aunque lo volvamos a recalentar no volverá a ser lo mismo, yo creo que pasa lo mismo con los amigos, que cuando nos alejamos por motivos ajenos a nosotros por mucho tiempo se va perdiendo esa sensación de confianza y complicidad que se obtiene durante los años, yo tengo amigos de toda la vida, como otros que son de toda la vida pero por ratos, hay amigos y amigos en la vida pero una taza de un buen café solo se comparte con algunos, solo se puede beber sentado frente a esos que te acompañan a sobrellevar tus problemas aunque a ellos no les incumban.
Para mi  una taza de ese exquisito elixir de color marrón es como una premio que nos da la vida, un trofeo de los tantos que recibimos y  no los damos cuenta que tenemos, que los recibimos a diario pero no los tomamos en cuanto porque son cosas que vemos a diario, lo que no sabemos es que esos son los momentos que importan, por que cada momento que pasa en un día es un recuerdo que guardamos y los recuerdos son el mayor tesoro que tiene un hombre.


“El café es un bálsamo para el corazón y el espíritu”